La lavanda, símbolo universal de Provenza, se borda en unas 3 horas con 4 a 5 puntos distintos. Este motivo de gran delicadeza representa un ramo de tallos floridos en una maceta, y cada zona tiene su propio punto para reflejar mejor la textura de la planta: la rugosidad de la maceta de barro, la ligereza de las flores, la suavidad de las hojas.
Los puntos usados en este motivo
El punto de rejilla
Es el punto central de la maceta. La rejilla sujeta se construye en dos etapas: primero se cubre la superficie con puntos lanzados en dos direcciones cruzadas para formar una cuadrícula regular, y después se fija cada intersección con un pequeño punto en cruz (dos pequeños puntos en diagonal formando una cruz). El resultado se parece a un bordado contado, muy geométrico, que evoca perfectamente la textura de una maceta de cerámica o mimbre.
Cómo hacerlo:
- Cubre toda la superficie con puntos lanzados horizontales, regularmente espaciados.
- Haz lo mismo en el otro sentido para formar la cuadrícula.
- Con un segundo hilo, fija cada intersección con dos pequeños puntos oblicuos formando una cruz.
El punto partido
El punto partido sirve para bordar las hojas. Se parece al punto de tallo pero con una pequeña diferencia: en lugar de sacar la aguja a mitad del punto anterior, se pincha en medio del punto anterior partiendo literalmente el hilo. Esto da una línea muy lisa y continua, ideal para formas alargadas como las hojas de lavanda.
Los pasos:
- Haz un primer punto recto.
- Saca la aguja a mitad del punto.
- Pincha en medio del punto anterior partiendo el hilo.
- Continúa así hasta el final de la línea.
El punto de tallo
El punto de tallo dibuja los tallos de las flores de lavanda y los contornos del motivo. Ligeramente en relieve, crea una línea continua con un aspecto ligeramente trenzado, muy natural para representar vegetación.
Cómo hacerlo: se avanza un punto hacia delante por debajo de la tela (unos 5-6 mm), y se saca la aguja al final del punto anterior. Se repite manteniendo siempre el hilo del mismo lado de la aguja para que el trenzado quede regular.
El punto de bucle (nudo alargado)
Las flores de lavanda se bordan con bucles, esos pequeños lazos sobre la tela que dan un relieve mullido y tridimensional. Es el punto perfecto para imitar las espigas de lavanda con sus pequeñas flores agrupadas a lo largo del tallo.
Para cada bucle:
- Saca la aguja, vuelve a entrar en el mismo lugar dejando hilo suelto para formar un bucle.
- Sal de nuevo 3 a 4 mm más lejos, pasa la aguja por dentro del bucle, tira suavemente.
- Pincha enseguida justo al otro lado del bucle para fijarlo sobre la tela.
- Repite para el siguiente bucle.
El secreto de unos bucles bonitos: hacerlos todos del mismo tamaño y apretarlos suavemente sin tirar demasiado fuerte, para que cada bucle quede bien abierto y mullido.
Orden de bordado
La lógica de construcción del motivo lavanda:
- Tres líneas de punto de tallo en los contornos para fijar la estructura.
- La rejilla sujeta para rellenar la maceta.
- El punto de tallo para los tallos de las flores.
- El punto partido o punto atrás para las hojas.
- Los bucles para las flores.
Esta progresión de abajo hacia arriba, del fondo hacia delante, evita que los elementos se estorben entre sí y mantiene un motivo aireado.
Tres horas de bordado apacible, como el olor de la lavanda misma. Este motivo es accesible para principiantes con curiosidad por descubrir nuevos puntos, ofreciendo a la vez suficiente técnica para no aburrirse.


