Faïença nació de un proyecto de mi CAP que me había encantado, de un viaje a Canarias, y de una loza que vi en una tienda. No de un plan de negocio. No de una gran estrategia. Solo de un momento en el que todo encajó.
El CAP
Cuando hice mi CAP de bordado en 2025, tuve que realizar un proyecto de fin de formación. Había elegido algo que mezclaba bordado y motivos repetitivos, un trabajo con color, ritmo, una cierta forma de embellecer lo cotidiano. Y me había encantado.
No solo "estuvo bien". De verdad me encantó. El tipo de proyecto que terminas pero sigues mirando, que vuelves a poner sobre la mesa porque no consigues guardarlo.
Aún no sabía que era el comienzo de algo.
Canarias
Unos meses después, me fui a las Islas Canarias, donde vive mi hermana Solenne. Y allí, en una tienda, me encontré con loza. Auténtica, bonita, con sus motivos geométricos, sus curvas, sus colores cálidos y suaves a la vez.
Algo encajó en mi cabeza. No una larga reflexión, más bien una evidencia. El bordado. Los motivos de loza. Provenza. ¿Por qué no?
La loza provenzal es exactamente eso: motivos que se repiten, que estructuran, que embellecen sin pretender demasiado. Es belleza sencilla, accesible, cotidiana. Y el bordado es exactamente lo mismo. Hacer algo con tus propias manos, tranquilamente, punto a punto.
Así nació Faïença.
Lo que quería crear
Lo que quería no era solo vender kits. Era recrear esa sensación que había tenido durante mi proyecto de CAP: hacer algo que tuviera sentido, que fuera bonito, y que llevara tiempo sin que fuera una carga.
El bordado, para mí, es una forma de ir más despacio. De soltar el teléfono. De ver algo tomar forma entre los dedos.
Y quería que cualquiera pudiera acceder a ello, incluso sin haber sujetado nunca una aguja.
El equipo
No lo hice sola. Solenne, mi hermana, ilustra los motivos desde Canarias. Lucie, mi prima, hizo las fotos de la colección Provenza. Alexia, mi amiga diseñadora gráfica, pensó toda la dirección artística.
Faïença es también eso: mujeres que hacen cosas con sus manos, cada una a su manera.
Lo que viene después
La colección Provenza es solo el principio. Lo que me gustaría es crear otras colecciones con el tiempo, cada una alrededor de un tipo de bordado distinto: crewel, tradicional, lunéville, tenango… Hay tanto saber hacer por explorar, y me gustaría que Faïença fuera un lugar donde descubrirlos juntas, uno tras otro, sin prisa.
La idea es ampliar la oferta poco a poco, para que puedas viajar de una técnica a otra y encontrar la que más se parezca a ti.
Si te apetece formar parte del viaje, eres bienvenida.
— Emilie


